GALERÍA RGR, FRANCISCO MUÑOZ. FALSO ESPIRITUAL, 20 DE ABRIL - 15 DE JUNIO, 2024.
GALERÍA RGR FRANCISCO MUÑOZ. FALSO ESPIRITUAL 20 DE ABRIL -15 DE JUNIO, 2024.

Ciudad de México, 22 mayo de 2024 - Galería RGR, referente por la representación de artistas contemporáneos y reconocidos maestros de la abstracción, el Op-Art y el arte cinético, presenta la exposición individual Falso espiritual del artista Francisco Muñoz. Curada por Paola Santos Coy, esta muestra invita a los espectadores a sumergirse en un ambiente que evoca la esencia de un templo, explorando la espiritualidad contemporánea a través de una fusión única de pinturas y esculturas.
Muñoz se embarca en un diálogo visual entre lo sagrado y lo contemporáneo, empleando composiciones geométricas, campos de color vibrantes y símbolos inspirados en murales arqueológicos prehispánicos. Su obra se nutre de una amplia gama de referencias culturales, fusionando elementos del diseño industrial, el arte mexicano moderno y el arte prehispánico con influencias de la cultura japonesa.
El núcleo de Falso espiritual radica en la exploración de la función ritual de los objetos y su presentación en entornos museísticos. Muñoz desafía a los espectadores a reflexionar sobre el significado y valor de las imágenes, cuestionando cómo percibimos el arte y los símbolos en relación con su contexto histórico y social. A través de una cuidadosa dislocación de elementos formales de diversas manifestaciones artísticas y culturales, el artista crea una experiencia única que invita a la contemplación y al cuestionamiento.




La paleta de colores vívidos y los símbolos arraigados en la historia y cultura de México se entrelazan con formas inspiradas en la arquitectura y escultura modernas, así como en objetos arqueológicos de diversas culturas. Esta amalgama de influencias crea un ambiente en el que los espectadores se ven inmersos en un diálogo entre lo antiguo y lo contemporáneo, lo local y lo global.
En Falso espiritual, Muñoz sitúa a los espectadores en el centro de una pregunta por la fragilidad del significado de las imágenes y la manera en que nos relacionamos con ellas. A través de su práctica multidisciplinaria, el artista desafía las convenciones establecidas y nos invita a explorar las intersecciones entre lo espiritual, lo estético y lo contemporáneo.
¿Dónde habitan las formas?
Para el artista tlaxcalteca, las formas no son simplemente entidades estáticas, sino que cobran vida en un espacio que evoca la sacralidad de un templo. A través de composiciones geométricas y campos de color, esta serie de pinturas y esculturas de Francisco Muñoz nos invita a reflexionar sobre el aura que les rodea y su conexión con la espiritualidad en la contemporaneidad.
En su investigación Muñoz desplaza elementos y recursos formales de diversas épocas y culturas, desde la arquitectura y escultura modernas de México hasta la pintura mural prehispánica y objetos arqueológicos mesoamericanos. Esta amalgama de influencias nos lleva a considerar que los símbolos no están limitados por el tiempo o el espacio, sino que habitan en la intersección de la historia y en el imaginario colectivo, trascendiendo fronteras culturales y temporales.
En la serie Falso espiritual, la utilización del color y los simbolismos murales provenientes de sitios arqueológicos como Cacaxtla, Teotihuacán y Tajín, despiertan una reflexión profunda sobre la relación entre el espectador y la obra de arte en su contexto espacial. Muñoz emplea una paleta de colores diversa en sus pinturas, transformando las formas a través de una suerte de transmutación cromática. Además, su proceso de "movilizar fragmentos de vestigios arqueológicos" implica explorar las formas y superficies de estos murales prehispánicos, brindándoles una nueva vida y significado en el contexto contemporáneo.
Esta práctica invita a cuestionar cómo el espacio de exhibición y la disposición de las obras influyen en nuestra interpretación de su valor simbólico y ritual. La teatralidad presente en la presentación de piezas prehispánicas en museos, combinando elementos originales con reproducciones, añade una capa adicional de complejidad a la manera en que percibimos y nos relacionamos con estos objetos. El artista se sumerge en la indagación de la función social y ritual de estos objetos, desafiando al espectador a considerar cómo los espacios de exhibición moldean nuestra comprensión de lo sagrado y lo ritual en el arte.
Con su capacidad para movilizar el peso de la historia a través de una mirada fresca y contemporánea, Francisco Muñoz se posiciona como una figura destacada en el panorama artístico actual, invitando a los espectadores a reimaginar el significado del arte en el mundo contemporáneo.